Marco editorial: Este ensayo monográfico profundiza en los fundamentos y datos recientes de la Hipótesis A: Origen humano en nuestro portal. Para contrastar con visiones alternativas del debate científico, consulta la Hipótesis B: Variabilidad natural, la Hipótesis C: Punto medio pragmático o la Matriz comparativa de los tres enfoques.
En este sitio presentamos tres maneras de mirar el cambio climático. La hipótesis A sostiene que el calentamiento de las últimas décadas se debe sobre todo a nuestras emisiones de gases de efecto invernadero. La hipótesis B (variabilidad natural) plantea que el Sol, los océanos y las nubes explican más de lo que se suele reconocer. La hipótesis C (punto medio pragmático), donde encaja el trabajo de Bjorn Lomborg, acepta la influencia humana y se pregunta qué respuesta tiene más sentido.
La hipótesis A es la que respaldan el IPCC, la Organización Meteorológica Mundial (OMM) y muchas academias de ciencias. Aquí les presento su versión más sólida, con datos de 2023 a 2026, y lo que todavía no está resuelto.
La física de fondo
La idea central tiene más de un siglo. El CO₂ y el metano absorben radiación infrarroja, algo medido en laboratorio desde John Tyndall en 1859. La concentración de CO₂ pasó de unas 280 partes por millón antes de la era industrial a más de 420 hoy. Si el planeta deja escapar menos calor al espacio, tiene que calentarse hasta recuperar el equilibrio.
Esta hipótesis deja huellas que se pueden buscar. La estratosfera se enfría mientras la superficie se calienta, que es lo esperado con más gases de efecto invernadero y no con más sol. El carbono que se agrega al aire tiene la firma isotópica de los combustibles fósiles. Y los satélites ven escapar menos radiación justo en las bandas donde absorbe el CO₂. Estos temas los tratamos con más detalle en El efecto invernadero y Evidencias del cambio climático.
¿Cuánto del calentamiento es humano?
El Sexto Informe de Evaluación del IPCC (AR6) estimó que la actividad humana calentó el planeta 1.07 °C entre 1850-1900 y 2010-2019, con un rango probable de 0.8 a 1.3 °C. El calentamiento observado en ese periodo fue de 1.06 °C. Dicho de otra forma, la mejor estimación atribuye prácticamente todo el calentamiento a la actividad humana. Las fuerzas naturales, el Sol y los volcanes, aportaron entre -0.1 y +0.1 °C (IPCC AR6).
Desde 2023, un equipo internacional encabezado por Piers Forster actualiza cada año esos números con el mismo método del IPCC, en el proyecto Indicators of Global Climate Change. Su edición más reciente, publicada en 2026, encuentra que entre 2016 y 2025 el planeta se calentó en promedio 1.26 °C, de los cuales 1.24 °C serían de origen humano. El calentamiento humano avanza a unos 0.27 °C por década, el ritmo más rápido del registro instrumental. Los autores lo explican por dos cosas: emisiones récord, de unos 54.6 mil millones de toneladas de CO₂ equivalente al año, y un menor efecto de enfriamiento de los aerosoles, porque el aire está más limpio (Forster et al., 2026).
Tres años por encima de la marca
2024 fue el año más caliente desde que hay registros. La OMM lo situó en 1.55 °C (±0.13) por encima del nivel preindustrial, probablemente el primer año calendario por encima de 1.5 °C (OMM, 2024). 2025 quedó en 1.43 °C, entre el segundo y el tercer lugar (OMM, 2025).
El servicio europeo Copernicus, con su propia base de datos, calcula 1.60 °C para 2024 y 1.47 °C para 2025. El promedio de 2023 a 2025 fue de 1.52 °C, el primer periodo de tres años por encima de 1.5 °C (Copernicus).
Conviene una aclaración que la OMM y Copernicus repiten: el límite de 1.5 °C del Acuerdo de París se refiere a promedios de largo plazo, de unos 20 años. Un año caliente, o tres, no significa que el límite se haya rebasado formalmente. El calentamiento de largo plazo ronda hoy los 1.4 °C. Es una advertencia seria, pero no una línea cruzada.
Otras señales van en la misma dirección. El contenido de calor del océano alcanzó en 2025 el valor más alto de sus 66 años de registro. El nivel del mar subió 4.75 milímetros por año entre 2012 y 2025, frente a 2.65 milímetros por año entre 1993 y 2011 (OMM, 2025).
El planeta acumula energía
Quizá esta sea la evidencia más fácil de entender. El desequilibrio energético de la Tierra es la diferencia entre la energía solar que entra y la que el planeta devuelve al espacio. Si es positiva, el sistema climático gana calor.
Los satélites CERES de la NASA muestran que ese desequilibrio se duplicó entre 2005 y 2019, de 0.42 a 1.12 vatios por metro cuadrado (Loeb et al., 2021). Un análisis de 2025 encontró que llegó a 1.8 W/m² en 2023, el doble de lo que anticipaban los modelos climáticos (Mauritsen et al., 2025). En su informe sobre 2025, la OMM incluyó este indicador por primera vez entre sus indicadores clave.
¿Por qué importa? Las oscilaciones del océano mueven calor de un lado a otro, pero no explican que el sistema completo acumule cada vez más energía. Para la hipótesis A, esa es la huella de un forzamiento.
El presupuesto de carbono se achica
El "presupuesto de carbono" es la cantidad de CO₂ que todavía podríamos emitir con un 50% de probabilidad de no pasar de 1.5 °C. Según la actualización de 2026, al inicio de ese año quedaban unos 130 mil millones de toneladas, alrededor de tres años de emisiones al ritmo actual. Con esa tendencia, el calentamiento de origen humano llegaría a 1.5 °C hacia 2030 (Forster et al., 2026).
Un detalle útil para leer estos números: la edición anterior publicó primero 130 mil millones y luego, mediante una corrección, lo subió a 160 por un ajuste de método (corrigendum). El mensaje general no cambia, pero la cifra exacta es sensible a cómo se calcula.
Extremos y puntos de inflexión
La ciencia de atribución intenta medir cuánto cambió el clima la probabilidad o la intensidad de un evento concreto. En 2024, el grupo World Weather Attribution estudió 26 eventos, de los 219 que cumplían sus criterios, y concluyó que el cambio climático contribuyó a por lo menos 3,700 muertes en ellos. Un análisis de Climate Central citado en ese mismo balance estimó que el cambio climático añadió en promedio 41 días de calor peligroso en el mundo ese año (WWA, 2024).
El Informe Global de Puntos de Inflexión de 2025, coordinado por la Universidad de Exeter, concluyó que los arrecifes de coral de aguas cálidas ya cruzaron su umbral térmico, con un valor central de alrededor de 1.2 °C, tras el blanqueamiento masivo de 2023 a 2025 (GTPR 2025).
Contexto y debate
Incluso dentro de la ciencia convencional hay debates vivos.
Sensibilidad climática. ¿Cuánto se calentaría el planeta si se duplica el CO₂? El IPCC da 3 °C como mejor estimación, con un rango probable de 2.5 a 4 °C. Nicholas Lewis, con los mismos tipos de evidencia, obtiene una mediana de 2.16 °C (Lewis, 2022). James Hansen, en el otro extremo, propone 4.8 °C (Hansen et al., 2023). Esa diferencia cambia mucho los escenarios futuros.
¿Se está acelerando? Hansen sostiene que la norma de 2020 que redujo el azufre en el combustible de los barcos eliminó un efecto de enfriamiento de unos 0.5 W/m² (Hansen et al., 2025). Otros estudios calculan entre 0.12 y 0.2 W/m² (Yuan et al., 2024; Gettelman et al., 2024). Zeke Hausfather y otros consideran que el ritmo actual sigue siendo compatible con lo que proyectaban los modelos (RealClimate).
Modelos que calientan de más. Varios modelos de la generación CMIP6 tienen sensibilidades por encima de 5 °C. Hausfather y sus colegas recomiendan no tomarlos al pie de la letra (Hausfather et al., 2022).
Extremos y umbrales. La atribución es más sólida para las olas de calor que para las sequías o los huracanes. En cuanto a los puntos de inflexión, los umbrales tienen mucha incertidumbre: el IPCC considera, con confianza media, que la circulación del Atlántico (AMOC) no sufrirá un colapso abrupto antes de 2100 (IPCC AR6).
Preguntas abiertas que comparte con la hipótesis B
El misterio de 2023. Gavin Schmidt, director del Instituto Goddard de la NASA, escribió en Nature que 2023 fue unos 0.2 °C más caliente de lo que El Niño y los forzamientos conocidos explicaban (Schmidt, 2024). Algunos estudios lo atribuyen sobre todo a la variabilidad de El Niño (Raghuraman et al., 2024). Otros apuntan a un albedo planetario récord: la Tierra reflejó menos luz porque hubo menos nubes bajas (Goessling, Rackow y Jung, 2025).
Nubes y aerosoles. Si esas nubes bajas disminuyen como respuesta al calentamiento, la sensibilidad sería más alta, que es la lectura de A. Si es variabilidad natural, como plantea B, la historia cambia. El IPCC estima la retroalimentación neta de las nubes en +0.42 W/m² por grado, con un rango de -0.10 a +0.94 (IPCC AR6, cap. 7). Mauritsen y sus coautores reconocen que la causa del aumento del desequilibrio energético "no se conoce bien". Además advierten que los satélites CERES están por retirarse y que podría quedar un hueco en las mediciones.
El volcán Hunga Tonga. Su erupción de 2022 lanzó mucho vapor de agua a la estratosfera, pero la mayoría de los estudios concluye que su efecto neto fue un ligero enfriamiento (Gupta et al., 2025). No parece explicar el calor de 2023.
Y luego, ¿qué hacemos?
La hipótesis A describe causas, no dicta políticas. Aceptar que el calentamiento es mayoritariamente humano no decide por sí solo cuánto invertir, en qué orden ni a qué ritmo. Ahí entra la hipótesis C, con el debate sobre costos, prioridades y la pobreza energética. Y para entender mejor los argumentos de quienes ven un papel natural mayor, vale la pena leer la hipótesis B. Las tres están reunidas en nuestra página de hipótesis.
Fuentes y notas
Estas notas explican de dónde salen las cifras del artículo. La idea es que cada lector pueda revisar los datos originales. Los enlaces se consultaron el 13 de octubre de 2026.
- Línea de base. Todas las temperaturas se comparan con el promedio de 1850 a 1900, que el IPCC usa como referencia preindustrial [1, 4, 5].
- Diferencias entre bases de datos. La OMM combina varias series internacionales, mientras que Copernicus usa su reanálisis ERA5. Por eso 2024 aparece como 1.55 °C en una y 1.60 °C en otra. Ambas cifras son correctas dentro de su método [4, 6].
- Calentamiento observado y calentamiento humano. El proyecto Indicators of Global Climate Change separa el calentamiento observado del que atribuye a la actividad humana. Ese segundo número es una estimación con su propio rango de incertidumbre: 1.24 °C, con un rango de 1.0 a 1.5 °C, para 2016-2025 [2].
- Presupuesto de carbono. La cifra de 130 mil millones de toneladas de CO₂ corresponde al inicio de 2026 y a un 50% de probabilidad de limitar el calentamiento a 1.5 °C. La edición anterior la corrigió de 130 a 160 para el inicio de 2025 [2, 3].
- Desequilibrio energético. Las cifras en vatios por metro cuadrado (W/m²) son promedios para toda la superficie del planeta. Provienen de los satélites CERES y de mediciones del calor del océano [8, 9].
- Sensibilidad climática. El rango del IPCC (2.5 a 4 °C) es el rango "probable", con una probabilidad de 66% o más. El rango "muy probable" va de 2 a 5 °C [1, 14].
- Muertes y días de calor (WWA). Las 3,700 muertes son un mínimo y solo cubren los 26 eventos estudiados. La cifra de 41 días proviene de un análisis de Climate Central incluido en el balance de WWA [12].
Lista de referencias
- IPCC (2021). AR6, Grupo de Trabajo I, Resumen para responsables de políticas. https://www.ipcc.ch/report/ar6/wg1/downloads/report/IPCC_AR6_WGI_SPM.pdf
- Forster, P. et al. (2026). Indicators of Global Climate Change 2025. Earth System Science Data 18, 3889. https://essd.copernicus.org/articles/18/3889/2026/
- Forster, P. et al. (2025). Corrección de Indicators of Global Climate Change 2024. Earth System Science Data 17, 2641. https://essd.copernicus.org/articles/17/2641/2025/essd-17-2641-2025-corrigendum.pdf
- OMM (2025). State of the Global Climate 2024. https://wmo.int/publication-series/state-of-global-climate/state-of-global-climate-2024
- OMM (2026). State of the Global Climate 2025. https://wmo.int/publication-series/state-of-global-climate/state-of-global-climate-2025
- Copernicus (2026). Copernicus: 2025 was the third hottest year on record. https://climate.copernicus.eu/copernicus-2025-was-third-hottest-year-record
- OMM (2026). State of the Global Climate 2025, resumen de una página. https://wmo.int/sites/default/files/2026-03/State%20of%20the%20Climate%202025_1%20pager_final.pdf
- Loeb, N. G. et al. (2021). Satellite and ocean data reveal marked increase in Earth's heating rate. Geophysical Research Letters. https://agupubs.onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1029/2021GL093047
- Mauritsen, T. et al. (2025). Earth's energy imbalance more than doubled in recent decades. AGU Advances 6. https://agupubs.onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1029/2024AV001636
- IPCC (2021). AR6, Grupo de Trabajo I, capítulo 3: influencia humana en el sistema climático. https://www.ipcc.ch/report/ar6/wg1/downloads/report/IPCC_AR6_WGI_Chapter03.pdf
- Indicators of Global Climate Change, tablero de datos. https://indicators.climate.copernicus.eu/
- World Weather Attribution (2024). When risks become reality: extreme weather in 2024. https://www.worldweatherattribution.org/when-risks-become-reality-extreme-weather-in-2024/
- Global Tipping Points Report 2025, resumen. https://global-tipping-points.org/download/1419/
- IPCC (2021). AR6, Grupo de Trabajo I, capítulo 7: balance energético, retroalimentaciones y sensibilidad climática. https://www.ipcc.ch/report/ar6/wg1/chapter/chapter-7/
- Lewis, N. (2022). Objectively combining climate sensitivity evidence. Climate Dynamics. https://link.springer.com/article/10.1007/s00382-022-06468-x
- Hansen, J. et al. (2023). Global warming in the pipeline. Oxford Open Climate Change 3(1). https://doi.org/10.1093/oxfclm/kgad008
- Hansen, J. et al. (2025). Global warming has accelerated: are the United Nations and the public well-informed? Environment: Science and Policy for Sustainable Development. https://www.tandfonline.com/doi/full/10.1080/00139157.2025.2434494
- Yuan, T. et al. (2024). Abrupt reduction in shipping emission as an inadvertent geoengineering termination shock produces substantial radiative warming. Communications Earth & Environment. https://www.nature.com/articles/s43247-024-01442-3
- Gettelman, A. et al. (2024). Has reducing ship emissions brought forward global warming? https://escholarship.org/content/qt3nd5m4x0/qt3nd5m4x0.pdf
- Quaglia, I. y Visioni, D. (2024). Modeling 2020 regulatory changes in international shipping emissions helps explain anomalous 2023 warming. Earth System Dynamics 15, 1527. https://esd.copernicus.org/articles/15/1527/2024/
- RealClimate (2024). Much ado about acceleration. https://www.realclimate.org/index.php/archives/2024/04/much-ado-about-acceleration/
- Hausfather, Z., Marvel, K., Schmidt, G. A. et al. (2022). Climate simulations: recognize the "hot model" problem. Nature. https://www.nature.com/articles/d41586-022-01192-2
- Schmidt, G. (2024). Comentario en Nature sobre la anomalía de calor de 2023 (resumen en NASA GISS). https://www.giss.nasa.gov/pubs/abs/sc02900o.html
- Raghuraman, S. P. et al. (2024). The 2023 global warming spike was driven by the El Niño-Southern Oscillation. Atmospheric Chemistry and Physics 24, 11275. https://acp.copernicus.org/articles/24/11275/2024/
- Goessling, H. F., Rackow, T. y Jung, T. (2025). Recent global temperature surge intensified by record-low planetary albedo. Science. https://www.science.org/doi/10.1126/science.adq7280
- Gupta, A. K., Mittal, T., Fauria, K. E. et al. (2025). The January 2022 Hunga eruption cooled the southern hemisphere in 2022 and 2023. Communications Earth & Environment. https://www.nature.com/articles/s43247-025-02181-9
- Schoeberl, M. R. et al. (2024). Evolution of the climate forcing during the two years after the Hunga Tonga-Hunga Ha'apai eruption. JGR Atmospheres. https://agupubs.onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1029/2024JD041296
- Lewis, N. (2025). Comentario sobre Sherwood y Forest (2024), defensa de Lewis (2022). Atmospheric Chemistry and Physics 25, 8821. https://acp.copernicus.org/articles/25/8821/2025/acp-25-8821-2025.pdf