Con el paso del tiempo el interés científico y político en torno al cambio climático (calentamiento global) han ido en aumento, los datos y evidencia que sustentan la realidad del problema, también se ha hecho cada vez más claras.
Mientras había espacio para la duda hubo poderes interesados en mantener el status quo, en tratar de esconder la realidad, en menospreciar y en algunos casos, hasta ridiculizar el peligro y el problema real al que nos enfrentamos todos como sociedad y civilización.
A continuación ofrecemos un gráfico que compara el CO2 de muestras atmosféricas extraídas de núcleos de hielo y mediciones directas más recientes del mismo gas, que dejan muy en claro que la concentración de dióxido de carbono ha aumentado fuertemente desde el inicio de la revolución industrial (Fuente NOAA, gráfico original de www.nasa.gov):
Niveles globales de concentración de CO2 en partes por millón en los últimos 800 mil años
No hay que olvidar que el clima de la Tierra ha cambiado en el tiempo. Sólo en los últimos 650,000 años han habido 7 ciclos de avance y retroceso glacial. La más reciente glaciación terminó abruptamente hace 7,000 años y marcó el inicio de la era climática moderna y de la civilización humana actual. La mayor parte de estos cambios climáticos anteriores se le atribuyen a variaciones muy pequeñas de la órbita terrestre y que a su vez cambiaron la cantidad de energía solar que recibía la Tierra.
Las tendencias actuales de calentamiento son bastante significativas porque son inducidas por acción del ser humano y, más preocupante, está ocurriendo a un ritmo que no tiene precedentes en los últimos 1,300 años.
Anomalía de temperatura media global superficial (1880–2024) respecto al periodo de referencia 1951–1980 (NASA GISS / LOTI v4). El año 2024 registró una anomalía de +1.28 °C sobre la línea base moderna y alcanzó +1.50 °C respecto a los niveles preindustriales (1850–1900).
Satélites en órbita y avances tecnológicos de simulación y de modelos, junto a otros avances, incluido el uso de datos de tipo global, han permitido a los científicos entender mejor el problema, obtener una idea más exacta y, además, una visión global del cambio climático.
Hemos llegado al punto en que existen hechos observacionales innegables e indiscutidos en torno al calentamiento global del planeta, como lo son:
- El dióxido de carbono y otros gases atrapan la radiación infrarroja, un principio físico demostrado desde el siglo XIX por Eunice Foote y John Tyndall. La capacidad de estos gases para absorber y remitir energía térmica en la atmósfera es la base científica misma de instrumentos espaciales diseñados por el Jet Propulsion Laboratory (JPL), tales como el sensor AIRS. Un aumento en los niveles atmosféricos de CO2 altera el balance radiactivo e incrementa la temperatura media del sistema terrestre.
- Núcleos de hielo extraídos en perforaciones de hielos permanentes de Groenlandia y la Antártida (como EPICA y Vostok) demuestran que el clima responde a los cambios de forzamiento radiativo y que las concentraciones actuales de gases de efecto invernadero no tienen precedente en los últimos 800,000 años.
- Las evidencias paleoclimáticas demuestran que perturbaciones rápidas en la química atmosférica pueden generar cambios profundos en el sistema climático en escalas de décadas, acelerando las transformaciones ecológicas y oceánicas.
Evidencias directas de que estamos viviendo un cambio climático acelerado:
- Aumento acelerado del nivel del mar:
A lo largo del siglo XX, los mareógrafos costeros registraron una subida media de aproximadamente 17 centímetros. Sin embargo, los registros altimétricos satelitales continuos desde 1993 muestran una aceleración marcada: el mar ha subido más de 10.3 centímetros (+103.5 mm) en apenas tres décadas, y el ritmo de ascenso se ha duplicado de 2.1 mm/año en la década de 1990 a más de 4.5 mm/año en la actualidad.
Evolución del nivel medio global del mar por altimetría satelital (1993–2024, NASA Sea Level Change / Copernicus). El ritmo de ascenso anual pasó de 2.1 mm/año (1993) a más de 4.5 mm/año (2024).
- Aumento sostenido de la temperatura global:
Los principales centros climáticos mundiales (NASA GISS, NOAA NCEI, Hadley Centre y Copernicus) confirman que los diez años más calurosos en más de 170 años de registros instrumentales han ocurrido todos entre 2015 y 2024, con 2024 y 2023 estableciendo récords históricos globales. - Calentamiento profundo de los océanos:
Los océanos absorben más del 90 % del exceso de energía retenido por los gases invernadero. La red global de boyas autónomas Argo demuestra que el contenido calórico acumulado en los primeros 2,000 metros de profundidad supera los 345 zettajulios (ZJ), alcanzando récords continuos de energía térmica. - Pérdida de masa en capas de hielo polares:
Las misiones gravimétricas satelitales GRACE y GRACE-FO de la NASA muestran que Groenlandia pierde un promedio aproximado de 270,000 millones de toneladas de hielo por año, mientras que la Antártida pierde cerca de 150,000 millones de toneladas anuales. - Disminución del hielo marino ártico:
Tanto la extensión como el espesor del hielo marino del Ártico en verano han descendido drásticamente en las últimas cuatro décadas, reduciendo el albedo planetario. - Retroceso generalizado de glaciares de montaña:
Los glaciares en casi todo el mundo se encuentran en retroceso sostenido, incluidos los glaciares alpinos, los campos de hielo patagónicos, los Himalayas y las cordilleras tropicales de los Andes y África. - Incremento en la frecuencia e intensidad de extremos meteorológicos:
Se observa un aumento estadísticamente significativo en la frecuencia e intensidad de olas de calor terrestres y marinas, sequías persistentes y precipitaciones torrenciales extremas. - Acidificación de las aguas oceánicas:
Al absorber cerca del 25 % del CO2 emitido por actividades humanas, el pH medio superficial del océano ha disminuido en 0.1 unidades, lo que representa un aumento aproximado del 30 % en la concentración de iones de hidrógeno (acidez), amenazando a organismos calcificadores y arrecifes de coral. - Consenso científico unánime:
Múltiples estudios independientes revisados por pares confirman que más del 97 % al 99 % de los científicos climáticos activos concuerdan en que el calentamiento moderno es causado predominantemente por la actividad humana.
Referencias: NASA Global Climate Change: Evidence y Consenso Científico.
