Durante su mandato presidencial, Barack Obama presentó en la Universidad de Georgetown el Plan de Acción Climática de Estados Unidos (2013), un marco regulatorio centrado en tres pilares estratégicos: recortar la contaminación por carbono de las plantas de energía eléctrica, preparar la infraestructura nacional para los impactos del calentamiento y liderar los esfuerzos diplomáticos internacionales.
Este conjunto de directivas ejecutivas sentó las bases para el Clean Power Plan de la Agencia de Protección Ambiental (EPA) y constituyó el principal catalizador bilateral junto con China que posteriormente permitió la negociación del Acuerdo de París sobre el cambio climático.
Puntos clave del plan de 2013:
- Límites de emisiones a termoeléctricas: Establecimiento por primera vez de estándares federales de emisiones de dióxido de carbono para plantas generadoras nuevas y existentes.
- Eficiencia y energías renovables: Duplicación de la generación de energía eólica y solar en tierras públicas y metas estrictas de eficiencia energética en edificios y electrodomésticos.
- Liderazgo multilateral: Acuerdos bilaterales de reducción de emisiones que culminaron en el consenso multilateral de la COP21.